jueves, 5 de julio de 2007

Los Cines Buñuel cierran

Esta tarde tendrán lugar las últimas proyecciones de las cuatro salas que albergan los Multicines Buñuel gestionados por Lauren Films. Se veía venir desde hace meses por la creciente dejadez de este entrañable cine. Luces en mal funcionamiento o una mancha sin limpiar en la pantalla de una de las salas, auguraban lo que esta semana se ha confirmado oficialmente. Los Buñuel fueron el primer multicine de la ciudad. Hoy día estaban bastante obsoletos pero poseían mucha historia a sus espaldas e intentos de hacer cosas diferentes. Recuerdo con sumo agrado, todavía a tierna edad, una maratón de cine de terror con tres películas proyectadas en orden distinto en tres de las salas. Comenzó a las 12 de la noche y terminó pasadas las 6 de la mañana. El hall del cine se decoró para la ocasión. Corría diciembre de 1990. Antes de la apertura de los Renoir, probaron suerte con la versión original subtitulada durante un tiempo, aunque pronto la abandonaron. Gracias a ello, pudimos ver allá por 1994 películas como Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing, Kenneth Branagh, 1993) en todo su esplendor. Algo antes, entre 1989 y 1990, llegaron a proyectar cine clásico también en v.o.s.e. Mi memoria me lleva a títulos como El merodeador (The Prowler, Joseph Losey, 1951) o Perdición (Double Indemnity, Billy Wilder, 1944). Con su cierre, los cinéfilos de la ciudad perdemos otro pedazo de nuestra historia y un cine no vinculado a un centro comercial. Precisamente, al mismo tiempo que se confirmaba esta noticia, se anunciaba la apertura de un multicine de doce salas Yelmo en el complejo de Plaza Imperial (¿traerán v.o.s.e. como en algunas ciudades?). Que abran cines es bueno pero probablemente eso no hará que tengamos más películas en cartel. Lo más factible es que tengamos las mismas en distintos puntos de la urbe, tal como sucede ahora. Su inauguración está prevista para 2008; la respuesta para entonces. Por lo menos, los Buñuel solían estrenar muchas películas interesantes y en exclusiva. Mientras, continúa lo que unos cuantos hemos dado en llamar “cinecidio”: el teatro Fleta y la penosa actuación de la DGA, el Coliseo, el Don Quijote reconvertido en casino (triste destino para mi), el Mola, los Aragón y los Goya (caso que habrá que retomar más adelante) han clausurado sus puertas progresivamente en los últimos años. Muchos podrán decir que es ley de vida, pues esto ha sucedido siempre desde que se crearon los espacios propios para exhibir películas. No les falta razón pero hay casos y casos. Los más flagrantes, sin lugar a dudas, el Fleta y los Goya. Del primero ya se han dicho muchas cosas a través de artículos de profesores de historia del arte de la Universidad o de APUDEPA. Del segundo se ha hablado menos. No sabemos todavía qué pasará con ambos pero a los Goya pronto dedicaré un post específico. Por cierto, a todos aquellos que quieran saber más sobre la historia de los cines de nuestra ciudad, les recomiendo la lectura de los dos volúmenes escritos por la profesora Amparo Martínez y titulados Los cines en Zaragoza. Y hoy, los que deseen despedirse de los Buñuel, les recuerdo las películas y horarios con los que estas salas pasarán a formar parte de la historia.

-El violín, Francisco Vargas Quevedo: 16:30 / 18:30 / 20:30 / 22:30
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Nuevo mundo (Nuovomondo), Emanuele Crialese: 16:25 / 19:25 / 22:25
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Shrek Tercero (Shrek the Third), Chris Miller: 16:25 / 18:20 / 20:15 / 22:15
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Alta sociedad (Chromophobia), Martha Fiennes: 16:30 / 19:20 / 22:20

La noticia en el Heraldo de Aragón
La noticia en el Periódico de Aragón
El comentario de El sueño de la marmota
El estupendo post de Mario Ornat

10 comentarios:

Juan Carlos Sesé dijo...

Es una pena para todos los vecinos de San José que teníamos un cine sin tener que coger el autobús. Tendría que vivir en La Romareda para tener cerca a mis preferidos: los Renoir.

Tonio L. Alarcón dijo...

Muchos ánimos en esta nueva vena guerrera que estás sacando en el blog, Luis Antonio, y que me parece de lo más sana. Tienes todo mi apoyo, aunque probablemente a esta distancia no te sirva de mucho.

jason vorhes dijo...

hola! uf, al leer x casualidad tu texto, una falla interior ha resquebrajado un poco mi corazoncillo cinéfilo... q recuerdos! yo tuve la freakada y el honor de programar ese maratón, inspirado en la mejor tradición del antaño festival terrorífico de Sitges, con motosierra incluída -nos la prestó un amigo- y caretas de los clásicos psicos hechas en látex para la ocasión... q fiestón! fue mítico! un éxito! q gente tan rara y entrañable acudió a la cita! pero es que además, antes de que trabajara sólo un par de años hallá en los tiempos de una galaxia muy lejana en ese cine, "los buñuel" (como le decíamos) fue mi maestro, me educó, me enseñó, me descubrió en los 80 a vivir el cine, y como resultado dio este cinéfalo q soy el yo de ahora... q afortunado, siempre me acompañará! carpe diem

Cinegoza dijo...

Ante todo, muchas gracias por vuestros comentarios.

Juan Carlos, efectivamente esa es la tendencia: primero desaparecen los cines de barrio, luego los del centro y después quién sabe. Ahora mismo parece que nos obligan a que el cine sea un producto más del carrito de la compra en el centro comercial y no un acto social con todo lo de experiencia vital (especialmente hasta la adolescencia) que tiene. Por cierto, hace tiempo que ya se rumorea que el Cervantes también dejará de usarse como cine y pasará a formar parte del equipamiento del Hotel Palafox.

Tonio, dobles gracias. Seguro que hago "nuevos amigos" pero qué le vamos a hacer, el ser humano puede ser así de simple. Por cierto, ya leí que ibas a venir al TEA. Una pena no poder acudir a ver si nos conocíamos pero esa semana estuve fuera de Zaragoza.

Jason, enhorabuena por aquella maratón (más vale tarde que nunca). Desde luego eran otros tiempos. No diré aquello de mejores pero sí distintos. Recuerdo la motosierra, las caretas, las vísceras... jejeje. Y la fecha exacta, una madrugada del 22 al 23 de diciembre de 1990. ¡Qué bonita forma de celebrar la Navidad!

Abrazos

Javier López Clemente dijo...

Cuando vine a Zaragoza a estudiar supe que mi vida daba un cambio: Podía ver en el cine La vida de brian y Apocalisis Now.

Ver esas dos películas en los Buñuel fue todo un acontecimiento.

Salu2 Córneos.

Tonio L. Alarcón dijo...

Sí, es triste que el ser humano sea como es. Por desgracia, hace tiempo dejé atrás la ilusión de llevarme bien con todo el mundo: acaban obligándote a posicionarte, a tomar partido, con todo lo que bueno y malo que ello conlleva. Una pena, vamos.

La verdad, habría estado bien conocernos allí por el TEA, je je. Me habría ido bien un descanso de tanta alta definición, que con tantos datos técnicos uno acaba un poco tarumba. Otra vez será, espero.

Área de Aragón dijo...

Una pena...

Cinegoza dijo...

Redundando en lo dicho: se nos va un pedazo de historia. La vida sigue y algunas cosas cambian y/o evolucionan. Y los que hemos vivido una época concreta, no nos olvidaremos de los Buñuel.

Gracias a todos.

Saludos.

Ana Muñoz dijo...

Qué pena

Cinegoza dijo...

Sí, Ana, una pena. Seamos optimistas por el momento (aunque es difícil) y pensemos que en los próximos cines que van a abrir estrenarán películas nuevas también.

Saludos