miércoles, 31 de agosto de 2011

Nuevo título en versión original subtitulada en los Renoir: El mundo es grande y la felicidad se encuentra a la vuelta de la esquina

Mañana se inician los pases de la película que los cines Renoir proyectarán en versión original subtitulada durante los jueves de septiembre. Esta vez nos acercan una obra búlgara, en coproducción con Alemania, Eslovenia y Hungría, titulada El mundo es grande y la felicidad se encuentra a la vuelta de la esquina (Svetat e golyam i spasenie debne otvsyakade, 2008), dirigida por Stephan Komandarev, estrenada en salas comerciales españolas a finales de julio de este año. El filme ha obtenido numerosos premios en festivales internacionales, muchos de ellos procedentes del público, y en Aragón pudo verse previamente en el circuito alternativo gracias a un ciclo del Aula de Cine de la Universidad de Zaragoza.

Dirige Stephan Komandarev (Sofía, Bulgaria, 1966), quien estudió Dirección de Cine y Televisión en la Nueva Universidad de Bulgaria en Sofía. Actualmente es miembro de la Asociación Búlgara de Directores de Cine. Su filmografía se completa con las inéditas en España Pansion za kucheta (2000), la TV movie The Way of Harmony (2001) y los documentales Hlyab nad ogradata (2002), Azbuka na nadejdata (2004) y The Town of Badante Women (2010).

Según el director “la historia que transcurre en ‘El mundo es grande...’ me fascina por que trata algunas de las cuestiones más importantes y simples de la humanidad: ¿quién soy?, ¿cuáles son mis raíces?, ¿cómo debo vivir mi vida? Encontrar las respuestas personales y concretas a estas preguntas supone un difícil viaje espiritual dentro nuestro propio ser. Uno puede emprender este viaje solo, o puede utilizar un método de probada eficacia en Oriente: servir como aprendiz de un maestro (discípulo de un gurú) quien ya ha encontrado las respuestas. Muchos de mis amigos y familiares se fueron a Occidente con grandes esperanzas. Sus esperanzas se mezclaron con la nostalgia y la confusión, de la misma manera que la lengua extranjera se convirtió en su lengua nativa. ¿Irse o quedarse?, ¿Hay que volver a casa o adaptarse al país extranjero?, ¿A qué mundo perteneces, al mundo donde has nacido, o aquel en el que vas a morir? Por primera vez un proyecto cinematográfico trata del backgammon, de su filosofía y su visión del mundo, del encanto de los jugadores, su jerga, las bromas típicas, la atmósfera enigmática del bar donde juegan, todo esto se refleja en ‘El mundo es grande...’. El backgammon es el juego más antiguo aún en existencia. Se juega en todo el mundo, pero es especialmente típico de los Balcanes. A su manera, forma parte de la historia de cada uno de los héroes de nuestra película: guía sus destinos a través de las fronteras del tiempo y el espacio. El guía en este viaje es Bai Dan: el Rey de backgammon. Inteligente y amable, su voz nos lleva a través de los eventos con la sabiduría y el humor de un filósofo de hoy en día. Nuestro objetivo es llevar a la pantalla una historia mágica, llena de humor, que habla de superar los obstáculos y la fusión de los opuestos. Una historia donde todo es posible porque ‘¡El mundo es grande y la salvación acecha a la vuelta de la esquina!’”.

Sinopsis: Tras un accidente de coche, Alex no puede ni recordar su nombre. En un intento por curar su amnesia, su abuelo Bai Dan viaja a Alemania y organiza un viaje espiritual para su nieto que lo llevará hacia su pasado, a su país de origen. Mientras viajan por el tiempo y por el espacio, cruzando media Europa, juegan al backgammon, el juego más sencillo y sin embargo el más complejo de todos. El juego lleva a Alex a recordar quién es y además simboliza su historia: el destino es el dado que tenemos en nuestras manos y la vida es un juego a medio camino entre la suerte y la habilidad.

El mundo es grande y la felicidad se encuentra a la vuelta de la esquina podrá verse en los Cines Renoir (C/ Luis Bermejo, s/n), durante los jueves de septiembre, en sesiones de 16:10, 18:10, 20:10, y 22:10 horas y a precio reducido (4,70 Euros la entrada normal y 3 Euros para los socios del Club Renoir).