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Esta noche el ciclo Noches de Verano en el Centro Joaquín Roncal de la CAI, acoge la proyección de una película que es estreno y con la que cierra su primer y exitoso mes de actividades culturales. Se trata del largometraje que el conocido director chino Zhang Yimou rodó entre La casa de las dagas voladoras (Shi mian mai fu, 2004) y La maldición de la flor dorada (Man cheng jin dai huang jin jia, 2006) y con la que volvía a un cine más intimista y sencillo. Su título español, La búsqueda (Qian li zou dan qi, 2005). Extrañamente, este filme no se ha estrenado en salas comerciales hasta la fecha. Y no sólo en Zaragoza, algo a lo que ya estamos tristemente acostumbrados, sino en todo el país.La sesión será en el Centro Joaquín Roncal (C/ San Braulio, 5-7) a las 21:00 horas. Previamente se verá el cortometraje de Pilar Palomero, Sonrisas (2005). La entrada cuesta 2 Euros, con reducción del 50% si se adquiere en cajero CAI con tarjeta.
En la semana en que termina el mes y regresa la actividad de la Filmoteca, Fnac nos propone un variado e interesante miniciclo con material de su colección Filmoteca Fnac. Todas las proyecciones serán en el Forum de Fnac (C/ Coso, 25, junto a Plaza de España), desde mañana a partir de las 19:00 horas y con entrada libre hasta completar el aforo.Programa
31/07 Los bajos fondos (Les bas-fonds) de Jean Renoir. 95 min. 1936
01/08 Bad Guy (Nabbeun namja) de Kim Ki-duk. 100 min. 2001
02/08 Epidemic de Lars von Trier. 106 min. 1987
03/08 El limpiabotas (Sciuscià) de Vittorio de Sica. 93 min. 1946
Reconozco que este post no va a servir para mucho. Lo fundamental ya se ha dicho y es que nos hemos quedado sin unas salas de cine que, en este momento, más que por su historia eran importantes por darnos la oportunidad de ver películas que solamente se estrenaban allí. Es decir, que si ya nos quejábamos de los muchos estrenos interesantes que a menudo nos sisan en Zaragoza, ahora aún vamos a tener menos. Porque, no nos engañemos, los nuevos cines que se anuncian para un futuro inmediato exhibirán prácticamente las mismas películas que todos, como sucedió con los Augusta y los Warner (ahora Grancasa ya que forman parte de la cadena Cinesa). Ojalá me equivoque. De momento ya se está notando su ausencia, pues en dos de las tres semanas que han pasado desde que cerraron se han estrenado bastantes menos películas de las posibles. Pese a todo esto y a la consiguiente tristeza que nos embargó a muchos cinéfilos de la ciudad, hay un aspecto en torno al cierre de estas salas que creo es conveniente matizar. Se ha hablado de que los Buñuel se hundieron por la falta de asistencia del público necesario. Casi como si éste fuera el único motivo para que ya no vuelvan a abrir sus puertas. Incluso, una de las trabajadoras comentaba el último día de funcionamiento que ya podía haber ido antes el numeroso público que en aquella jornada se acercó a alguna sesión. Evidentemente, que unos cines apenas tengan espectadores da como resultado que acaben desapareciendo. Pero habría que analizar cómo se llega a esa situación, porque la culpa no puede achacarse exclusivamente al público. Cuando los Aragón y los Goya fueron clausurados, Lauren Films habló de centrarse en los Buñuel y volcarse en ellos. Pues bien, en los casi dos años que han pasado entre ambos acontecimientos no se hizo nada con estas salas. Ni se abrió el local anexo, ni se ofrecieron ventajas, ni se tomaron medidas, ni se mejoró nada. Muy al contrario, se dejó pasar el tiempo e incluso se abandonó el mantenimiento. No es normal dejar una mancha bastante aparente en una de las pantallas sin limpiar o que no se cambie una luz de emergencia que está todo el rato temblando con las molestias subsiguientes. Conozco buenos aficionados al cine que dejaron de ir a los Buñuel por estos motivos. Preferían perderse momentáneamente la película a verla en malas condiciones. Si no ofreces unos servicios de calidad en las instalaciones la gente va desertando. Hoy día hay mucha competencia e ir al cine con frecuencia resulta un gasto importante. Por eso se tendría que haber hecho algo. Dinamizar de algún modo unas salas que no podían luchar con el tamaño de las pantallas o con los sistemas de sonido de otros cines. Entradas más baratas, tarjetas de fidelización, inventarse días especiales como hacen en otras ciudades… Quizá el resultado acabara siendo el mismo pero si no se intenta nunca se sabrá. Por supuesto era el camino difícil y si Lauren Films ya estaba en una situación delicada probablemente ni se lo plantearon. Están en su derecho y es comprensible. Sin embargo y en cualquier caso, la primera estocada que sufrieron los Buñuel se la asestó la propia empresa.Nota: La foto la he tomado prestada del álbum creado por El sueño de la marmota el día del cierre de los Buñuel. Pueden ver todas aquí.
Dentro de las proyecciones que Fnac emplea para promocionar sus productos, esta tarde se exhibirá la película, inédita en Zaragoza, Estado de miedo (State of Fear, Pamela Yates, 2005), que forma parte de la colección Documentales Fnac. En esta serie se han editado títulos como Los niños del barrio rojo (Born into Brothels: Calcutta's Red Light Kids, Ross Kauffman y Zana Briski, 2004) o el trabajo de Oliver Stone Looking for Fidel (2004), centrado en la figura de Fidel Castro. Estado de miedo revela el coste humano y social que resulta cuando un país se lanza a una guerra contra el terrorismo. Pamela Yates, Paco de Onís y Peter Kinoy intercalan testimonios personales, hechos históricos y material de archivo para contar la historia de violencia creciente en el Perú provocada por la aparición del grupo terrorista Sendero Luminoso y como el miedo al terror terminó socavando a la democracia, convirtiendo al Perú en una dictadura 'de hecho' donde la corrupción oficial reemplazó al estado de derecho.La sesión tendrá lugar en el Forum de Fnac (C/ Coso, 25, junto a Plaza de España), a partir de las 19:00 horas y con entrada libre hasta completar el aforo.
Esta tarde prosigue el ciclo Noches de Verano en el Centro Joaquín Roncal de la CAI, que ya anuncié en su momento. Y como todos los martes de julio y agosto toca cine. No es una sala de mucha capacidad, unas 135 butacas, pero resulta curioso y agradable saber como las proyecciones prácticamente agotan las entradas, cuando no se venden todas. Digo esto porque las películas están bastante alejadas de lo que se entiende hoy día por cine comercial puro y duro y además se ven en versión original con subtítulos en español. En cualquier caso, supone un motivo de alegría especialmente en esta ciudad en la que fracasó la versión original que durante un tiempo nos traía los Renoir. ¿Quizá deberían concentrarse las sesiones en vo en un día? El día de la versión original y a un precio reducido. Por propuestas que no sea.La película que podrá verse hoy está dirigida por Goran Paskaljevic, un director serbio de quien precisamente hace unos años se exhibió en los Renoir su excelente El polvorín (Bure barura, 1998). Optimistas (Optimisti, 2006) es su último trabajo hasta la fecha y con ella consiguió la Espiga de Oro a la mejor película en la Semana Internacional de Cine de Valladolid así como el premio al mejor actor (Lazar Ristovski) y el de la Juventud. Paskaljevic aborda el tema del falso optimismo basándose en Cándido, la célebre novela satírica de Voltaire, y en su lema: “El optimismo consiste en insistir en que todo va bien cuando todo va mal”. Con esta obra concluye la trilogía sobre la Serbia de la última década.La sesión será en el Centro Joaquín Roncal (C/ San Braulio, 5-7) a las 21:00 horas. Previamente se verá el cortometraje de Nacho Rubio, Alba (2005). La entrada cuesta 2 Euros, con reducción del 50% si se adquiere en cajero CAI con tarjeta. Optimistas no se ha estrenado comercialmente en Zaragoza.
Con la quinta película arrasando en taquilla y el séptimo (¿y último?) libro vendiéndose como rosquillas en prácticamente todo el mundo, Fnac concluye hoy su recordatorio de la vertiente fílmica proyectando la cuarta entrega: Harry Potter y el cáliz de fuego (Harry Potter and the Goblet of Fire, Mike Newell, 2005). En esta ocasión veremos a Lord Voldemort, encarnado físicamente por ese estupendo actor que es Ralph Fiennes –eso sí, bajo unas cuantas capas de maquillaje–, en su primera aparición seria. Dirige el británico Mike Newell, quien mantiene el buen sabor de boca que dejó el tercer capítulo. Será en el Forum de Fnac (C/ Coso, 25, junto a Plaza de España), a partir de las 18:00 horas y con entrada libre hasta completar el aforo.
El 30 de septiembre de 2005 los cines Aragón y Goya llevaron a cabo sus últimas proyecciones como salas de estreno. En 2000, la empresa catalana Lauren Films se había hecho cargo de ellos pero ya no podía permitirse el seguir manteniéndolos; en junio de 2004 anunciaron suspensión de pagos. Hasta hoy, los Aragón no han vuelto a usarse. Los Goya pudieron dar un coletazo final cuando en noviembre de 2005 lograron ser alquilados por la organización de Cinefrancia. El Festival de Jóvenes Realizadores, al mes siguiente, intentó conseguir este espacio pero ya no lo logró. Desde entonces, los Goya tampoco han conocido actividad. Si pasan por la calle San Miguel, verán en la cartelera que da a la calle como todavía se mantienen los poster de la edición de Cinefrancia de ese año. Nunca este festival, del que también se rumorea su desaparición, ha tenido un mejor lugar para celebrarse (salvo en su primera y segunda edición en que se contó con los cines Renoir).Mientras el abandono se instala y el polvo se acumula, nuestro Ayuntamiento no cuenta con unas salas municipales para la exhibición cinematográfica de su oferta en buenas condiciones. Y así pasa lo que pasa. Esa caja de cerillas que es la Filmoteca sigue siendo el único lugar que el consistorio posee. Pero, además de que casi sólo se emplea para actividades propias de la Filmoteca, es un espacio indigno e incómodo. Todos recuerdan, con cierta sorna, como al principio la luz de la proyección se reflejaba en el techo y tuvieron que forrarlo para solventar este problema; como durante un tiempo, 5 de sus 115 butacas estaban siempre inutilizadas; o como se queda pequeña cada vez que hay una película que atrae a más público del habitual. Evidentemente mejor eso que nada, y más si hablamos de la Filmoteca, pero hace tiempo que deberían haberse tomado medidas. Después de que el, tan cacareado, plan para convertir el pabellón de España tras la Expo en la Ciudad o Museo del Cine parece definitivamente abandonado (nadie llegó a creérselo del todo), ahora se habla de otra vieja idea bloqueada hasta hace poco por un conflicto de intereses políticos entre distintos partidos: recuperar el palacio de Fuenclara como sede de los dos departamentos de la Filmoteca. Estaría muy bien. Imagino que hasta después de la Expo no veremos en qué quedan estos proyectos, aunque motivos hay para ser escéptico.También el salón de actos del Centro de Historia se emplea para proyectar cine (la Muestra de Cine Realizado por Mujeres o Cinefrancia han contado con este espacio). Pero este lugar no se concibió para tal función. Solamente se había previsto su acondicionamiento para exhibir vídeo y dvd, teniendo un cañón a tal efecto. Y así, la pantalla estaba adaptaba para este cometido. Poco después se cambió la pantalla y se colocó una más grande para poder mostrar películas en celuloide. De un tamaño más o menos cuadrado se pasó a uno rectangular. Cada vez que se pasaban películas se tenía que alquilar un proyector, hasta que por fin se compró uno. Pero como la sala no se diseñó para cine, hay un grave problema con el sonido que se distorsiona y reverbera hasta el punto de que las películas habladas en español no se entienden perfectamente. Por no hablar de la molesta luz que se cuela por los ventanales en las sesiones en que todavía es de día.Del mismo modo, la sala Luis Galve del Auditorio se ha acondicionado como cine para eventos en los que el Ayuntamiento estaba metido como Cinefrancia o Jóvenes Realizadores. Es decir, otro espacio que no es un auténtico cine. Ante esta situación, lo lógico hubiera sido hacerse con los cines Goya, en cuya sala 4 incluso puede programarse teatro (como si también estuviéramos sobrados de lugares para representaciones teatrales). No sé si hubo algún tipo de negociación con la empresa Parra, propietaria de los cines. En cualquier caso no se publicó nada al respecto. Yo creo que el Ayuntamiento debería haber hecho lo imposible para quedárselo en propiedad. Seguro que había muchas fórmulas para hacerlo ante la primera excusa que seguramente alegarían, el dinero –que sí tienen para lo que quieren–. Pero mucho me temo que ni siquiera lo han intentado. De nuevo, otra prueba del escaso interés que hay por el cine en la administración. Una vez más, acabaremos perdiendo otro espacio emblemático y magníficamente situado en nuestra ciudad. El tiempo pasará, seguiremos sin contar con salas de cine municipales y nos quedaremos sin un edificio que tan sólo está declarado como de interés ambiental.
Para los amantes del cine clásico, esta tarde la Tertulia Cinematográfica Perdiguer celebrará los casi cien años de la actriz Katherine Hepburn (1907-2003). Oswaldo Somolinos, quien introducirá la sesión, nos resume la figura de esta intérprete norteamericana.“Pelirroja, de piel pecosa y ojos vivos que para unos son grises y para otros verdes. Mirada y lengua afilada, Katherine Hougton Hepburn, su verdadero nombre, adelantada a su tiempo, llevó pantalones cuando nadie se atrevía a hacerlo, rompió el canon de belleza que imperaba en la fascinante meca del cine y desafió la moral convencional por la relación que mantuvo durante 26 años con un hombre casado y católico, el actor Spencer Tracy.Fiel a su imagen de antidiva –detestaba el maquillaje, los estrenos tumultuosos, los flashes de los fotógrafos y la popularidad– no ocultó su edad, tampoco su cuello arrugado ni sus temblores. Hasta cerca de los noventa años practicó sus deportes favoritos –jogging, tenis y natación–.Consiguió nada menos que cuatro Oscar y fue nominada a doce estatuillas. George Cukor la dirigió en 10 ocasiones.”La presentación tendrá lugar en Ámbito Cultural de El Corte Inglés (Paseo Independencia, 11, 2ª planta), a partir de las 18:30 horas, proyectándose a continuación Vivir para gozar (Holiday, George Cukor, 1938). La entrada es libre hasta completar el aforo.
Estrenado ya el quinto capítulo de la serie, y con cierta polémica en este blog, Fnac continúa su recordatorio proyectando la tercera entrega, que para muchos es la mejor: Harry Potter y el prisionero de Azkabán (Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, Alfonso Cuarón, 2004). Primera aparición de ese gran y desaprovechado actor llamado Gary Oldman, así como de Timothy Spall, otro estupendo actor británico de quien por ejemplo hemos podido disfrutar en varias películas de Mike Leigh. Dirige el mexicano Alfonso Cuarón, que sabe adaptarse a las exigencias de la franquicia pero dándole un toque distintivo a la película, algo que el televisivo David Yates no logra hacer en el último de los filmes estrenados. Será en el Forum de Fnac (C/ Coso, 25, junto a Plaza de España), a partir de las 18:00 horas y con entrada libre hasta completar el aforo.
Este fin de semana se desarrollará el IV Pantival de Festicosa. Festival de Cine y Humor de Panticosa. La excusa perfecta para hacer una escapada de fin de semana que auna cine y montaña. Además del palmarés y una selección de cortos del II Jaja! Festival de Zaragoza, se exhibirán películas como Spaceballs. La loca historia de las galaxias (Spaceballs, Mel Brooks, 1987), Héroes fuera de órbita (Galaxy Quest, Dean Parisot, 1999), Madagascar (Madagascar, Eric Darnell y Tom McGrath, 2005) o Cars (Cars, John Lasseter y Joe Ranft, 2006). Todo aderezado con diversas propuestas con el humor de protagonista absoluto y la entrega del premio Pantival. El programa completo y otras informaciones pueden consultarse en la web del festival.
Ayer por la noche tuvo lugar el preestreno de Harry Potter y la orden del Fénix (Harry Potter and the Order of the Phoenix, David Yates, 2007), quinta entrega de la serie y distribuida por Warner Bros. Para ello se montó un circo considerable, cortesía de WB. No, no es que hubiera un espectáculo de magia o similar vinculado a tan “magno” acontecimiento. El show estuvo en las medidas de seguridad que la distribuidora exigió a la hora de hacer el preestreno. Para ello se repartió previamente, junto con la invitación, una tarjetita con una serie de recomendaciones. Esta cartulina aconseja lo siguiente (transcribo literalmente):“Por favor leer atentamentePersonal de seguridad controlará el acceso de teléfonos móviles, cámaras y otros aparatos de filmación, con los que no se podrá acceder a la sala.
Si acude al cine con dicho tipo de aparatos podrá dejarlos en consignas habilitadas a la entrada del recinto y les serán devueltos una vez finalizada la proyección.En caso de ser detectados alguno de estos aparatos en el interior de la sala una vez comenzada la proyección, le serán retirados y será acompañado fuera de la sala.
La proyección será controlada en todo momento por personal de seguridad con gafas de infrarrojos.
Debido a las medidas de seguridad mencionadas rogamos lleguen al cine con tiempo suficiente.”A las 20:45 horas nos encontrábamos guardando cola todavía, pues apenas había comenzado a permitirse el acceso cuando el pase estaba anunciado a las 21:00. Lo normal es que a esa hora la sala ya esté medio llena, pues se abre con tiempo para una entrada fluida del público. Al parecer, ese personal de seguridad que debía haber llegado a las 20:00 horas no lo hizo hasta 30-40 minutos después de la hora fijada en un principio por el exhibidor con el distribuidor. Y para eso indican que se vaya con tiempo. Una vez que la fila empezó a moverse, lo hacía de modo lento. El motivo fue que no se permitía entrar con todo tipo de móviles y no solamente con los que llevasen una cámara incorporada, tal como se interpreta en el primer punto de las recomendaciones. Así que unas amables azafatas los recogían, los metían en una funda de plástico con un número y entregaban un papelito de identificación. De consignas nada. Pero la cosa no acababa ahí, pues seguidamente había que atravesar un arco detector. Más que el preestreno de una nueva aventura del bisoño Harry Potter, parecía un congreso de últimos avances militares con planos secretos incluidos. Lo curioso es que el detector pitaba todo el rato cada vez que alguien lo cruzaba, sin que nadie comprobara si era por unas llaves o porque alguien había osado introducir una cámara en la sala. Si lo habitual es que la película de preestreno empiece con unos 10 minutos sobre la hora prevista, en este caso lo hizo con unos 40 minutos debido al retraso que supuso el “despligue”. El gerente del cine tuvo el detalle de pedir disculpas por un problema generado por WB. Parece que ningún representante de la distribuidira estaba por allí o al menos no dio la cara.
Si este es uno de los sistemas con los que las distribuidoras creen que combaten la piratería… lo llevan claro. Esto sólo genera molestias en el espectador, que la próxima vez se pensará si merece la pena acudir al cine, y en los exhibidores, que son quienes dan la cara. El público parace que solamente es tratado como pirata potencial en vez de como consumidor. Las medidas son incómodas y absurdas. Y además, en muchas ocasiones no es precisamente el público quien hace esas infames copias que circulan en el mercado negro. Por no hablar de que seguramente ayer mismo ya circulaban copias por la red. De hecho, el filme comenzó a tener pases públicos el 28 de junio. Concretamente en Japón, donde tuvo lugar la presentación oficial. En fin, solamente con los vigilantes provistos de sus gafas de infrarrojos durante la proyección sería más que suficiente.
Por otra parte, y seguramente el tema más interesante, está la actitud de las distribuidoras ante internet y el formato digital. Sin lugar a dudas estamos viviendo una de las grandes revoluciones, como antes lo fue el paso del mudo al sonoro, la implantación de mejores sistemas de película en color o la llegada de la televisión. Precisamente, con esta última lo primero que se vio fue a un enemigo. Lo mismo que sucede hoy día con la era digital. En aquel momento incluso se llegó a prohibir que actores de cine trabajaran en el medio catódico. Poco después intentaron crearse salas para exhibir programas de televisión pero fue un fracaso. Finalmente se dieron cuenta de que eran medios distintos y que ambos podían beneficiarse mutuamente. Y ahí está una de las claves: son medios distintos. Por otra parte, las distribuidoras han de darse cuenta de una vez que la forma de consumir productos audiovisuales está cambiando y que todo esto es imparable. Cuando vean que internet no es un enemigo, quizá vuelvan a la senda adecuada. Pero, sobre todo, tratando con respecto al espectador pues al fin y al cabo somos nosotros quienes alimentamos la industria. Mientras tanto, sus esfuerzos serán baldíos, rozando el ridículo que vivimos ayer.
Comienza la proyección. Parece que todo va a transcurrir con normalidad pero no. Una de las filas está ocupada por el consabido grupo de adolescentes gamberretes que se creen divertidos. El público les llama la atención pero no hacen mucho caso. Se lo comunican distintos individuos al personal de la sala. Un par de veces, una de ellas personal de seguridad, suben a poner orden. Pero en cuanto se van, los muchachachotes siguen dando guerra. ¡Maravilloso! Parace que están dispuestos a echar a cualquier persona que saque su móvil pero no son capaces de echar a unos gamberros que molestan al resto de espectadores. Muy bien. Para unas cosas tanto y para otras tan poco.Por cierto, la película, para quien esto suscribe, la peor de toda la saga. Desconozco el libro, pero este quinto capítulo no aporta nada a la serie, repitiendo actitudes y situaciones que ya hemos visto en episodios anteriores, resultando así lenta en su desarrollo y pudiéndose hacer aburrida en distintos pasajes.
El asunto visto por Neoinnovando
Mañana jueves, los cines Renoir acogerán el preestreno de la película documental Las alas de la vida, dirigida por Toni P. Canet según una idea del Dr. Carlos Cristos. Esta obra ha sido galardonada con el premio “Valores Humanos José Couso - Julio A. Parrado” en la 12ª edición de la Scife, que se celebrará del 19 al 27 de octubre. Previamente obtuvo el Primer Premio a la Mejor Película Documental en la 51 Semana Internacional de Cine de Valladolid. Este trabajo cuenta la historia de Carlos Cristos, un médico al que un día le diagnostican que padece atrofia sistémica múltiple. Según quienes la han visto, el espectador queda irremediablemente impactado por el protagonista, quien ofrece una lección de vida. En el preestreno se contará con la presencia del director y el equipo del filme. Será en los cines Renoir, a partir de las 22:30 horas. Para confirmar la asistencia a este pase, es necesario llamar al siguiente teléfono de la Scife: 976.169.125.
Esta tarde se presentará el documental José Iranzo, el pastor de Andorra, centrado en este cantador de jota nacido en 1915 y de formación autodidacta. Está dirigido por José Miguel Iranzo, realizador de cortometrajes como Témpora y violeta (1996). Joaquín Carbonell, autor del libro José Iranzo, el Pastor de Andorra. 90 años de jota, ha escrito el guión de esta película. Carbonell destaca que Iranzo personifica “un estilo de vida, una manera de pensar, una forma de caminar por el mundo, una lección de filosofía existencial que ha descubierto que lo importante siempre es lo sencillo”. El pase, con la presencia de su protagonista y de los artífices, tendrá lugar en Fnac a partir de las 19:30 horas y con entrada libre hasta completar el aforo.Nota: Un poco después, en el Centro Joaquín Roncal a las 21:00 horas, tendrá lugar la segunda sesión de cine de las Noches de Verano (y no la primera como aparece en el Heraldo de Aragón). La película que podrá verse es El perro mongol.
A punto de estrenarse la quinta entrega de las aventuras del joven mago esta misma semana, Fnac proyecta hoy la segunda de la serie: Harry Potter y la cámara secreta (Harry Potter and the Chamber of Secrets, Chris Columbus, 2002). Durante los próximos lunes de este mes se pasarán asimismo el tercer y cuarto capítulo de la saga. De nuevo, una buena ocasión para llevar al cine a los peques y estar unas horitas al fresco, además de recordar los títulos anteriores antes de ver el nuevo. Eso sí, la sala de Fnac (C/ Coso, 25, junto a Plaza de España) es pequeña con lo que conviene no ir con el tiempo justo. La sesión tendrá lugar a partir de las 18:00 horas y con entrada libre hasta completar el aforo.
Desde hoy y hasta el día 20, los viernes de este mes en la plaza de San Pablo habrá sesiones gratuitas de cine al aire libre. Todos los pases serán a las 22:00 horas y con entrada libre, comenzando hoy con el documental Gente con gancho (Áurea Martínez Fresno, 2006), centrado en el barrio donde tienen lugar las proyecciones. El viernes 13 se proyectará el largometraje de animación Descubriendo a los Robinsons (Meet the Robinsons, Stephen J. Anderson, 2007). Y el día 20 le tocará el turno a las aventuras de Jack Sparrow y sus amigos con Piratas del Caribe. En el fin del mundo (Pirates of the Caribbean. At World's End, Gore Verbinski, 2007). Una buena ocasión para llevar a los más pequeños de la casa a disfrutar del ambiente festivo de las proyecciones al aire libre.